Por: Lohadis Rebecca Ureña

“Todas las artes, todas las indagaciones, lo mismo que todos nuestros actos y todas nuestras elecciones, parecen siempre dirigirse hacia algún bien que deseamos conseguir; y por esta razón ha sido exactamente definido el bien, cuando se ha dicho que es el objeto de todas nuestras aspiraciones.”

Aristóteles

CONSIDERACIONES SOBRE LA ÉTICA 

La Ética (del griego ethika, término que proviene de ethos, cuyo significado era ‘comportamiento’, “carácter” o incluso ‘costumbre’), como sabemos es la parte de la filosofía que estudia los principios o pautas de la conducta humana. Aunque demasiado a menudo la ética se confunde con la moral (del latín mores, ‘costumbre’) por extensión, el estudio de esos principios a veces también es llamado filosofía moral. Este tema se ocupa de la ética sobre todo en este último sentido y se concreta al ámbito de la civilización occidental, aunque cada cultura ha desarrollado modelos éticos propios.

Principios éticos

Los filósofos han intentado determinar la bondad en la conducta de acuerdo con algunos principios fundamentales y han considerado algunos tipos de conducta buenos en sí mismos o buenos porque se adaptan a un modelo moral concreto. El primero implica un valor final o summum bonum, deseable en sí mismo y no sólo como un medio para alcanzar un fin. Pero en la historia de la ética hay tres modelos de conducta principales, cada uno de los cuales ha sido propuesto por varias escuelas como el bien más elevado:

  • La felicidad o placer; • El deber, o la obligación • La virtud y la perfección, el más completo desarrollo de las potencialidades humanas.

Dependiendo del marco social e histórico de cada época, la autoridad o el fundamento invocado para calificar o justificar una conducta como buena es la voluntad de una deidad, el modelo de la naturaleza o el dominio de la razón. Cuando la voluntad de una deidad es la autoridad, la obediencia a los mandamientos divinos o a los textos bíblicos supone la pauta de conducta aceptada. Si el modelo de autoridad es la naturaleza, la pauta será la conformidad con las cualidades atribuidas a la naturaleza humana. Cuando rige la razón, se espera que la conducta moral resulte del pensamiento racional.

BREVE RESUMEN SOBRE EL DEVENIR HISTORICO DE LA ÉTICA

En la antigua Grecia se busca una valoración de carácter sumamente importante a la virtud y a la sabiduría. A partir de esto surgen los Sofistas (del griego, sofistés, sabios, los que poseen el saber o están dotados de riqueza espiritual). Estos personajes eran maestros en retórica y de esta habilidad vivían, pues con ella cautivaban a los jóvenes, los cuales les pagaban un muy alto precio por sus conocimientos, para poder ejercer cargos en el Estado. Después de un tiempo los sofistas dejaron de ser unos simples maestros de retórica y empezaron a construir una filosofía critica, centralizada en el ser humano y en la moral, además trató de eludir todo dogma y relativizar todos los conceptos. Este relativismo y subjetivismo les concedió el nombre de sofistas, pues la palabra sofisma significa lo falso. Entre estos sofistas el mayor representante es Protágoras de Abdera (¿485-410?a. C.) Consideraba la sensación como fuente del conocimiento. Por su relativismo y subjetivismo, llegó a concluir que ‘‘El hombre es la medida de todas las cosas’’. El aspecto ético que proponen las sofistas es que el hombre debe tener éxito (ocupar los cargos más importantes de la asamblea y mantener una buena impresión ante el público) debe actuar conforme a la ciudad-estado (adaptarse a los estamentos de la polis, según la conveniencia propia).

– Sócrates (469 – 399 a.C.)

Creía que lo más importante de los seres humanos es que hacen preguntas. También decía que existe un auténtico conocimiento moral y que merecía la pena buscarlo como un fin en sí mismo.

Para Sócrates “la vida sin examen no es digna de ser vivida”. Planteaba que los adultos evitaban hacer preguntas relativas a su propia vida moral; prefieren ganar dinero y llevar una vida de serenas rutinas. “El tábano” alentaba a los jóvenes a pensar por sí mismos y a cuestionarse todas las reglas morales habituales de los adultos.

Solía comenzar desconcertando a la gente con preguntas como “¿Qué es un buen comportamiento?” o “¿Qué es un Estado?”, poniendo después de manifiesto lo poco que sabía la gente sobre moralidad o política. Siempre recalcaba que el hombre sabio es “aquel que sabe que no sabe nada”.

– Platón (428 – 354 a.C) 

Escribe su máxima obra “La República”, en donde plantea prácticamente todas las preguntas filosóficas. Plantea además interrogantes morales y políticas sobre el propio Estado: ¿por qué ser ciudadano es algo tan inevitable como respirar?, ¿por qué el Estado exige fidelidad?, ¿por qué tenemos que obedecer sus leyes? Y ¿por qué es algo bueno?

En cuanto a la ética Platón dice que “el verdadero bien del hombre, la felicidad, habrá de alcanzarse mediante la práctica de la virtud”. Pero ¿qué es la virtud? Platón acepta fundamentalmente la identificación socrática entre virtud y conocimiento. La ética y la moral sólo podrán fundamentarse, si los objetos del conocimiento son incorruptibles e inmutables.

La falta de virtud no supone una perversión de la naturaleza humana; por su propia naturaleza el hombre busca el bien para sí, pero si desconoce el bien puede tomar como bueno, erróneamente, cualquier cosa y, en consecuencia, actuar incorrectamente; la falta de virtud es equivalente, pues, a la ignorancia. Sólo quien conoce la Idea de Bien puede actuar correctamente, tanto en lo público como en lo privado, nos dice Platón en la República.

– Aristóteles (348 – 322 a.C.)

La ética de Aristóteles tiene un fin que se resume en la búsqueda de la felicidad. Para algunos, la felicidad consiste en los placeres; para otros, en las riquezas; pero el hombre sabio la busca en el ejercicio de la actividad que le es propia al hombre, es decir, en la vida intelectiva.

Ello no excluye el goce moderado de los placeres sensibles y de los demás bienes, con tal de que no impida la contemplación de la verdad. Sobre esta base desarrolla Aristóteles el concepto de virtud.  La virtud consiste en el justo medio. Lo que quiere dar a entender es que el actuar del hombre debe estar regido por la prudencia o regla recta. Hay dos modalidades de virtud: las dianoéticas (que se refieren al ejercicio de la inteligencia) y las éticas (que se refieren a la sensibilidad y los afectos).

Todas las virtudes son hábitos que se adquieren por medio de la repetición. La virtud por excelencia es la justicia, la cual consiste en el acatamiento de las leyes y en el respeto a los demás ciudadanos.

– Santo Tomas de Aquino (1225-1274)

Santo Tomás concibe la teoría ética de Aristóteles como una filosofía pagana, porque no se funda en el saber verdadero el cual es Dios, entonces decide darle el fundamento que necesita. Para realizar esta fundamentación de la filosofía pagana, se enfoca sobretodo en la ética aristotélica, ya que esta tiene que ver mucho con las acciones del hombre cristiano, además toma la influencia religiosa árabe para darle una reconsideración a tal religión, por ello La economía felicitaria del cristiano se entenderá uniendo esos dos paradigmas: pensando proféticamente el eudemonismo griego y espiritualmente el mesianismo judío. El naturalismo de los filósofos es interpretado a la luz religiosa, y el historicismo de los israelitas a la luz de la eterna verdad. El nuevo punto de vista es una economía felicitaria de salvación en Dios.

Con la nueva concepción ética planteada por Santo Tomás, se determina que el hombre ético debe tener en claro que es un ser dotado de razón, y con ello puede mantener una vida moral ejemplar, siempre y cuando la razón haya sido quien rija las pasiones del hombre. Para que el hombre conozca que la razón es quien ordena y gobierna, debe descubrir que el mundo tiene un orden, y este orden surge de la divinidad, esta divinidad se entiendo como el bien supremo al que debe anhelar el hombre, porque esta divinidad al poseer razón, tiene una sabiduría infinita y eterna, la cual otorga al hombre la razón y las facultades necesarias para entender qué y por qué está en el mundo.

Maquiavelo, Nicolás (Niccolo Machiavelli) (1469-1527)

Maquiavelo concibe el ser humano es siempre el mismo – como es siempre idéntica la naturaleza en general- y en consecuencia también lo son la historia y la política. Desde la afirmación de Maquiavelo sobre el hombre como un ser dotado profundamente de naturaleza y de razón para desarrollar la política, y a través de ella, se consigue la ética.   La visión de ética en Maquiavelo, no es otra cosa que la renovación del estado en las sociedades, porque el estado es el encargado de ordenar la convivencia de los hombres. Además Maquiavelo no quita en el hombre las pasiones, sino que les da más relevancia, sobre todo a la pasión de la ambición, desde la cual explica cómo es que los hombre van construyendo sus ideologías, pero cuando se van realizando tales metas, los hombres entran en conflicto, porque solamente ven los intereses propios, entonces la solución ética de Maquiavelo para la ante la demanda de ideales, es reorganizar el estado, porque éste es quien regula y hace un equilibrio para que los hombres puedan convivir y siempre que los hombres se ven impedidos de combatir por necesidad lo hacen por ambición, la cual es tan poderosa en los pechos humanos que jamás los abandona por muy altos que puedan haber subido. La causa es que la naturaleza ha creado a los hombres de tal manera que pueden desearlo todo, pero no conseguirlo.

Kant, Immanuel (1724-1804)

Kant hace un replanteamiento de lo que en verdad debe ser la ética, este cambio lo hace desde la Fundamentación de la metafísica de las costumbres. En Kant la ética es una ciencia de las leyes de la libertad. Kant considera al hombre un ente dotado de razón, y la razón determina la acción del ser humano. Aunque no podamos alcanzar el absoluto si tenemos acceso a algo que se le aproxima y que se da en la conciencia moral, o la conciencia del bien y del mal, lo justo y lo injusto, lo que debemos hacer y lo que no podemos hacer. La conciencia moral para Kant es la presencia de lo absoluto o al menos parte de lo absoluto en el hombre.

La fundamentación de la metafísica de las costumbres hace una estructura de lo que en verdad ha de ser la ética y la moral. Desde aquí se parte en que todo ser humano debe valorar la intención con que el individuo hace una acción en la vida cotidiana, porque esta intención es de carácter subjetivo y parte de la motivación hacia la buena acción, lo que determinará si tal acción es buena o mala, es la consecuencia. La buena voluntad aparece cuando se tiene que actuar por deber, el cual es determinado por la razón que es a la vez una condición propia y única del hombre para poder interactuar con otros. A partir de esta interacción se desarrolla la comunicación y de ella se construyen sociedades que establecen leyes para canalizar la naturaleza del hombre y conceder a los hombres la capacidad de que cada uno alcance sus propósitos o fines, siempre bajo la luz de la razón y el deber.

Marx, Karl (1818-1883)

Marx ve la teoría ética propuesta por Kant, y con ello ve que hay un error, porque la propuesta subjetiva moralista del deber, desecha la práctica y se basa solamente en la teoría, pues la ética no se da en lo abstracto sino en lo práctico, la idea de partir de lo abstracto a la praxis es una metodología de supuestos, porque al hacer una reflexión de lo universal hacia lo particular, no se tiene certeza, pues la vida de los hombres es diferente en cada uno y por lo tanto no puede existir un universal que condense toda la humanidad en las ideas morales universales subjetivas, sino que para tener un beneficio social, hay que analizar en qué parámetros y en qué condiciones viven los hombres, por lo tanto no hay que plantear ideales, sino que hay que buscar la forma de satisfacer a todos los hombres por igual desde la práctica y su condición de vida.

En suma lo que pretende hacer Marx es una solución práctica de la ética, derrocando las desigualdades históricas como el trabajo y la religión, porque en estas dos dimensiones culturales, el hombre deja de ser hombre y se convierte en un instrumento del poder para convertirse en objeto dejando su identidad como sujeto, y lo que es peor aún es que el hombre no despierta de esa opresión sino que continua y sigue manteniéndose en la enajenación de la aspiración al bienestar a través del trabajo y la felicidad de una vida eterna en la religión.

Nietzsche, Friedrich: (1844-1900)

La propuesta nietzscheana acerca de la moralidad y la ética, es que son inventos de puro carácter utilitario, social y de solos intereses religiosos. La teoría de Nietzsche es una lucha contra la religión por interrumpir la vida del hombre, porque no permite que el hombre sea hombre, sino que esta religión se encarga de la aniquilación del sujeto y la negación de la vida humana, porque esta religión pone por encima del hombre a Dios un ser superior e inalcanzable, este Dios es totalmente falso y perjudicial para el hombre, ya que a través de este ser el hombre es limitado, porque el hombre no puede pensar más allá de Dios, y está subordinado a ser una simple criatura, además desde que nace se le coacta de la libertad, pues según la religión el hombre que acaba de nacer ya tiene culpas de pecado y está destinado a sufrir y a nunca alcanzar la plenitud de la felicidad en la vida humana, sino sólo en la negación y aniquilación del sujeto por la aspiración de un más allá que es incierto y produce terror, porque no se sabe qué y cómo vivirá el hombre

PRETENDIDA “NEUTRALIDAD” AXIOLÓGICA DEL CONOCIMIENTO.

La distorsión histórica de corte cientificista y racionalista que separó de manera tajante el juicio de hecho y el juicio de valor (Morín, 2005) y que, sustentándose en una visión equívoca de objetividad ubicó a la ciencia en el ángulo de lo objetivo y racional, y a la ética en el ángulo subjetivo y emocional; derivó progresivamente en un alejamiento del campo de las ciencias respecto del de la ética, dejando el tema de la ética en el pasado, como una especie de raíz pre-científica de las profesiones en la que se prescribían ciertas normas de buen comportamiento ligadas a especulaciones filosóficas, o incluso a creencias religiosas que había que superar.

El enfoque clásico se ha centrado en el dominio ontológico de la naturaleza por el hombre con su investigación científica, herramientas tecnológicas e instrumentos matemáticos realidad (exterior e interior). Para algunos pensadores es difícil entender estas interacciones que conforman la trama de relaciones que constituye un modo de pensamiento controversial entre lo humano, lo natural y lo cósmico; lo que obliga a replantear la problemática que nos aqueja con relación a nuestro entorno para poder afrontar el desafío que podría representar la destrucción de la vida tal cual la conocemos (biósfera/noósfera/atmósfera).

La supuesta pureza ideológica de la ciencia orientada a tomar distancia de todo compromiso con la sociedad, ha llevado un proceder altamente cuestionable de graves implicaciones morales en cuanto a sus descubrimientos y consecuencias, entre ellos tenemos: la guerra biológica, los escudos antimisiles, la industria farmacéutica, la agroindustria, la bomba atómica, biotecnología, nanotecnología, física experimental o inteligencia artificial, entre otras ramas del conocimiento científico; aterra la influencia de los denominados eufemísticamente “gastos de defensa”, “Inversión en salud” y “seguridad alimentaria”,

El planteamiento recién expuesto presenta un enfoque ontológico basado en la certeza científica que rige el pensamiento de los últimos quinientos años. Romper este paradigma (utilizando la expresión de Kuhn) tiene aspectos que podrían reñir con las ciencias (duras o blandas) al plantearse una nueva cultura que plantea una explicación de “lo que está tejido junto” como el planteamiento de un camino hacia una alternativa científica.

Son problemas que desde una perspectiva clásica tiene que ver con la pérdida de los valores individuales, la miopía social y la conservación de la especie humana. En contraste con la visión tradicional se encuentra el pensamiento y ciencia de la complejidad que mira estos problemas en forma conjunta religando todas las partes involucradas, el entorno y el impacto de los avances tecnocientíficos. En ambos casos (clásico/complejo) Morín señala que se trata de una ceguera e ignorancia respecto a la naturaleza de la naturaleza humana.

ETICA DE LA INCERTIDUMBRE

La consciencia moral no puede deducirse de la consciencia intelectual, pero necesita de la consciencia intelectual, es decir de pensamiento y de reflexión. La buena intención corre el riesgo de determinar acciones malas y la voluntad moral puede determinar consecuencias inmorales. Hacer lo que se debe no es a menudo simple ni evidente, sino incierto y aleatorio. Morín busca encontrar y regenerar los principios de la moral en la vida, en la sociedad, en el individuo, estableciendo que el ser humano es a la vez individuo/sociedad/especie. Trata de los problemas permanente y constantemente agravados de la relación entre ética y política, ciencia y ética.

 La Ética, tal y como surge de la obra del Dr. Edgar Morín, no es una herramienta para separar, juzgar y condenar, tampoco es una fórmula exculpatoria o una coartada para no enfrentar la hora de las decisiones. No es una especulación gratuita ni un divertimento intelectual con pretensiones rectoras, orientaciones duras o normas definitivas. Es una apertura incierta a la aventura humana de optar, comprender, conocer, completar, reponer, resarcir, acercar, compensar, corregir y rectificar, retrocediendo, cediendo o avanzando en dirección hacia el menor mal y la opción más favorable para todos. Es una ejercitación en la apuesta: arte, ciencia y accidente de la decisión imperfecta.

Tal como dice Morín, nada hay seguro ni existen garantías para un sabio y exacto proceder. No tiene sentido la pura especulación abstracta (teorética, ética definicional) sin el cuerpo urgido del ser vivo consciente y solicitado para la acción en cada ser humano; igualmente, la pura actividad individual no parte nunca de cero sin pensamiento y sin ideas, sino de una plataforma visible-invisible de presupuestos impulsores e inhibidores.

 En la incertidumbre, una ética integradora es un camino dentro del pensamiento complejo, guía para reconstruir campos comunes de entendimiento. Edgar Morín invita a diferir condenas, remueve una reflexión con los públicos asombrados de su propio caos. Recoge los impulsos originados en el mundo físico y enlaza con la lucha contra la crueldad que cargamos en conjunto sobre la Tierra. Sin conocimiento no hay comprensión que alcance para evitar en alguna proporción nuestros errores y el riesgo de repetir los ajenos.

CONTEXTUALIZACIÓN DE LOS VALORES ÉTICOS POR UNA ETICA PLANETARIA

Hacia el siglo XVI, la crisis de la “edad de la fe” repercutió en profundos cambios que anunciaban el advenimiento de un nuevo orden mundial. El principal, la búsqueda de los fundamentos científicos de la verdad y, por lo tanto, una nueva fe: la fe en el hombre como ser racional. Desde la revolución Copernicana, el racionalismo cartesiano, el empirismo inglés, la filosofía políticamente racional de la Ilustración, hasta Kant, el “último ilustrado” en el siglo XVIII, las visiones éticas excluyeron el mundo de la vida ecosistémico, reduciéndolo a un mundo calculado, a objeto de investigación y recurso disponible, bajo la mirada antropológica que enseñoreaba al hombre para conocer, conquistar y transformar la naturaleza en beneficio propio.

Las revoluciones políticas burguesas mostraron el escenario del capital en el poder político, y la revolución industrial, el del capital en la economía. Una única doctrina pregonaba Comte: la de la ciencia; un único pensamiento válido: el positivismo. Desde esta racionalidad positiva, pragmática y utilitarista, la ética moderna se enmarcó en el final de un proceso que pasó de interés colectivo al interés individual en la sociedad. La razón se muestra exitosa al ser eficaz de extender su imperio a todos los ámbitos de la vida humana: política, economía, sociedad, cultura, etc.

Sin embargo, el tiempo ha ido regresando el tema de la ética al campo de la ciencia, por un lado porque la desilusión de la modernidad y la fe ciega en la razón que dio origen a la llamada posmodernidad (Morín, 2005), o modernidad líquida (Bauman, 2007), trajo consigo un retorno al campo de la subjetividad y una revaloración de la dimensión afectiva en la que se sigue ubicando a la ética, y por otra parte, porque la profunda crisis sistémica en que se encuentra el planeta en lo ecológico, lo económico, lo político, lo social y lo cultural ha obligado a la sociedad a volver a pensar en la relación entre el saber y el vivir, entre las prácticas humanas y lo auténticamente humano; en términos filosóficos, entre la verdad y el bien.

En este sentido, la articulación de nuevos actores implica diversos esfuerzos, entre ellos el surgimiento de una voluntad política distinta, esto es, que reapropia el sentido del término de lo “político” de manera diferente a la costumbre hacia la preservación de la vida como un hecho crítico y necesario.

✦ La ética planetaria supone la decisión consciente y clara:

-De asumir la humana condición individuo « sociedad « especie -De lograr la humanidad en nosotros mismos en nuestra conciencia personal. -La función antropo-ética es: ·Trabajar para la humanización de la humanidad. · Lograr la unidad planetaria en la diversidad. · Respetar en el otro, a la vez, tanto la diferencia como la identidad consigo mismo. · Desarrollar la ética de la solidaridad. · Desarrollar la ética de la comprensión. · Enseñar la ética del género humano.

En palabras de Sotolongo Codina: Las contribuciones del Posmodernismo nada tienen de objetable, por el contrario, son portadoras de un significativo potencial emancipador de los excesos y exclusivismos del racionalismo y del logocentrismo de la Modernidad. Para que ese potencial emancipador se plasme efectivamente, se requiere la búsqueda y la defensa de determinadas nuevas formas de verdad, de subjetividad, de cánones estéticos, de eticidad, de historicidad, de progreso, de racionalidad, de principios del accionar político; nuevas formas enriquecedoras del ser humano individual y colectivo y, al mismo tiempo, alternativas a las de la Modernidad. Esa búsqueda y esa defensa han sido y son aún, de hecho, llevadas a cabo por diversos representantes del Posmodernismo a través de la creación en las diversas manifestaciones del arte -comenzando cronológicamente por la Arquitectura y avanzando sucesivamente hacia la danza, el teatro, la pintura, el cine, la música y otras- en la Estética y en la Crítica Literaria (por lo que no es para nada casual, sino enteramente natural, que sean los jóvenes creadores en el arte los más proclives a acercarse interesados a los enfoques pos-modernistas) y sólo posteriormente en los enfoques en Ciencias Sociales y filosóficos.

REFLEXIONES 

En el devenir histórico en la construcción de la ética, grandes pensadores han desarrollado desde la práctica de la moral y la teoría de la ética a través de la historia, varios y diferentes puntos de vista para llegar a una posible forma de alcanzar la felicidad del hombre. Las consideraciones sobre ética ha implicado definitivamente la subjetividad humana en toda su dimensión compleja. La acción humana como hecho racional consciente, determinado necesariamente por los valores existentes, y, por lo tanto, como hecho moral que pervive en las circunstancias propias de una comunidad definida históricamente y los factores condicionantes que le otorgan el sentido axiológico entendiéndose como la filosofía o la reflexión de los valores y juicios valorativos.

La pretendida neutralidad de la ciencia, ha dejado de lado el factor humano, y refleja una serie de elementos que se han ido deteriorando el proceder ético como tal de la ciencia. Se ha ido invirtiendo el orden de prioridades en el contexto social y sin medir las consecuencias que esto ocasiona, se ha visto determinado por el factor económico, enfocado en un determinado número de hombres y ello genera que la propia ética en vez de ser una solución ante los problemas humanos, se convierta en la génesis de nuevos conflictos, porque genera desigualdades las cuales traen como consecuencia guerras, crisis humanitarias y malentendidos entre los hombres.

En el mundo actual no se puede hablar de virtudes, ni de justicia, ni de ética; aun no queda claro el rumbo hacia donde bifurcaran las decisiones humanas, sobre todo las de las poderosas potencias, quienes inciden en los atractores caóticos-complejos que definirán la “certidumbre de las ciencias”.

La situación global, al identificar las crisis fundantes, como son la crisis social, crisis del sistema de trabajo y la crisis ecológica; la necesidad de establecer un paradigma planetario con un fundamento ético es impostergable. Una ética viable es la vuelta a sociedades comunitarias, donde, al compartirse unos mismos fines, sería posible la reconstrucción de la ética y de las virtudes.

BIBLIOGRAFIA

– Libros digitales

POS–MODERNISMO Y CONTEMPORANEIDAD Dr. Pedro Luis Sotolongo Codina. Instituto de Filosofía, La Habana.

Manifiesto por la vida, Por una Ética para la Sustentabilidad, PDF

Bioética y medio ambiente. Colección Bios y Ethos, No.12, Ediciones El Bosque

– Referencias de páginas web:

http://www.reddolac.org/profiles/blogs/qu-tan-tica-es-la-complejidad?xg_source=activity

http://publicaciones.urbe.edu/index.php/REDHECS/article/viewArticle/599/1517

NUÑEZ, Jover Jorge. (S/f). La ciencia y la tecnología como procesos sociales. Disponible en http://search.live.com

http://revistas.upel.edu.ve/index.php/educare/article/view/1872